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Capítulo 63: (FIN)
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Al abrirse las puertas se dio cuenta de que todo el piso había sido diseñado como un gran apartamento de concepto abierto.
Había escuchado que ese espacio se arregló y remodeló para que lo ocupara Marga al casarse con Roy. Sus ojos volaron a la alfombra donde su esposa estaba sentada, su hija en pijamas y lista para ira la cama gateaba por el piso con varios juguetes esparcidos a su alrededor.
“¡Simón!”, exclamó Madison al verlo poniéndose de pie de inmediato.
“¡Papá!”, grito Miranda gateando con rapidez.
Madison y Simón se miraron con sorpresa, Simón cargó a la pequeña y la cubrió de besos, provocando muchas risitas en la bebé.
Madison se acercó por su ración de amor.
Los tres se abrazaron durante un momento, hasta que Miranda empujó a su padre para volver al piso, ese lugar era muy grande y había mucho por explorar.
“Te extrañé muchísimos, Simón, estos días sin ti se me hicieron eternos”.
“Yo también, te extrañé, y estoy muy contento de estar aquí, el fiscal me dijo que solo tendré que volver el día en que deba declarar en el juicio contra el alcalde. Así que se acabó, Maddy, no quiero ni volver a pensar en eso”
“Entonces no hablaremos más del tema”
Simón se dejó caer en la inmensa cama que estaba en un rincón del lugar y palmeó el espacio a su lado.
“Ven, trae a Miranda y acuéstense aquí conmigo, es hora de dormir para la niña”.
“A Miranda le encanta este lugar para explorar, este sitio seguro, casi no tiene muebles donde esconderse”.
Madison tomó a la niña en brazos y se metieron los tres a la cama.
La bebé de inmediato reclamó el pecho.
Al obtenerlo se frotó un ojo con el puñito.
“Me gusta este lugar, es amplio y acogedor”, dijo Simón acomodándose en la cama.
“Mamá pensó que podíamos usarlo mientras termina con las últimas reservaciones de la posada. Marga y yo le hicimos una propuesta para que me vendiera la casa a mí, para que no funcionara como posada y ella aceptó”
“Eso me gusta, es una casa hermosa que merece que la mantengan y cuiden y nosotros tenemos con qué hacerlo. Podemos mudarnos para acá, estamos cerca de Houston, y yo podría ir y venir de la oficina en helicóptero cada vez que necesite. Además, mi abuela siente fascinación por esta casa y le gusta más Corpus Christy que Houston”, alegó Simón.
“Pensé que iba a tener que convencerte”, dijo Maddy riendo.
“No, que va, le tenía puesto el ojo desde que vine la primera vez cuando el imbécil de Roy quiso apoderarse de ella, pero pensé que después de eso, tu mamá sería muy cauta al vender”
“Mamá está feliz con la idea, le dije que pidiera una tasación de la casa y tiene cita para la semana que viene”
“Es buena idea, le daremos el precio que sugiera el tasador”
“No, ella pidió que el monto resultante los dividiéramos entre tres personas. Ella, Marga y yo, así que solo deberás pagar dos tercios del valor de la propiedad. Además, le prometí a Marga y mamá que siempre podrán tener una habitación aquí”
Simón asintió con la cabeza.
“Esta casa tiene veintinueve habitaciones, así que pueden tener una cada una… aunque pensándolo bien. ¿Por qué no dejamos este apartamento para tu mamá? Me gustaría más vivir entre el primer piso y segundo piso”
“Es muy buena idea, mi amor, gracias por hacer de mi familia, tu familia”
“Es mi familia también y me agradan, Marga y tu mamá son personas increíbles”
“Marga estuvo aquí hasta que me llamaste para decirme que volvías, prácticamente salió corriendo al aeropuerto para irse a Houston”
“Me parece que no quería encontrarse con Peter. Mira, no sé qué pasó entre ellos, pero él me dijo que no quería hablar de eso y ahora me dices que ella volvió a la ciudad…”
“Ella tampoco quiso decirme nada, solo se puso muy nerviosa al saber que ustedes volvían y eso de que se regresara de esa manera a Houston, no me cuadra”
“Sí, y hablando de Houston, deberíamos volver para que vayas al médico y arreglar nuestros asuntos en la ciudad. Mantendré la casa, aunque pasemos la mayor parte del tiempo aquí”
“Me hice una prueba de embarazo en sangre y salió positiva, es definitivo, estoy embarazada”
Simón la besó extasiado.
“Quizás podamos llenar las habitaciones restantes”, dijo Simón con picardía.
“Ni lo sueñes, Simón”
Una media hora después, Miranda estaba acostada en su cuna y ellos se abrazaron en la cama.
“Todo lo que me importa en esta vida está en esta casa, tú, mi hija y mi abuela, todo lo que hemos vivido en estos meses me ha hecho reflexionar en que no importa todo el dinero que tengo, si alguna de ustedes me falta sería una pérdida irrecuperable en mi vida. Hice lo que pensé que debía hacer para mantenerlas a salvo, ¿Fue una decisión fácil? No. ¿Me pesa en la conciencia? Sí”
Madison acarició su cara en un gesto de consuelo, ella lo había juzgado en su momento, cuando en realidad no tenía derecho a hacerlo.
“Me prometí a mí mismo que nunca más volvería a hacer lo que hice, pero sé que si tengo que empuñar un arma y acabar a quien amenace tu vida o la de mi hija, lo haré, pero nunca más podré acabar con alguien con tanta sangre fría y premeditación”
“He decidido imponerme un castigo, Madison. Nunca más volveré al pueblo, me privaré de volver al sitio donde nací, donde están mis raíces. El único al que puedo llamar hogar”
“Yo no debí juzgarte, Simón, solo puedo amarte por todo lo que has sacrificado por nosotras, eso me demuestra el tamaño de tu compromiso y quiero que sepas que siempre te amaré y apoyaré”
“Yo también te amo, mi Madison de aquí a la eternidad”
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FIN
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