✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟

Capítulo 115: (FIN)
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Hailey sube al ascensor, todos la miran con respeto.
Al llegar, la secretaria de Arturo tiene muchos documentos en su escritorio, se ve cansada la pobre.
“Señora, usted por aquí”, dice ella sorprendida.
“Sí, ¿Arturo está?”
“Sí, qué bueno que vino señora. El jefe ha estado de muy mal humor, nada más mire cómo me tiene a mí y al resto de los empleados”
“Tranquila, yo lo soluciono”
“Pero señora, él en este momento está ocupado”
“¿Sí? ¿Y con quién?”
“Es que el señor está trabajando en las nuevas aplicaciones modernas y en este momento está con una modelo que la está entrevistando”
“¿Hace cuánto?”
“Ya han pasado 20 minutos”
“¿Una entrevista demora tanto?”
“Bueno, no sabría responder señora”
Hailey da la vuelta.
“¿Señora, va a entrar?”
“¿Algún problema con que lo haga?”
“No, no señora. Que tenga suerte y por cierto, se ve muy linda y se%y, más que la que está allá adentro”
“Gracias por el dato”
Hailey toma aire y abre la puerta, por suerte no tenía seguro. Al entrar, Arturo está concentrado leyendo un papel mientras que la rubia está acomodando sus pechos y piernas. Ellos aún no se dan cuenta de la presencia de Hailey.
“Bien señorita Roxana, le estaré llamando”, dice él sin mirarla.
“Señor Villarreal, no debería estar buscando a alguien más. Yo estoy capacitada para el puesto, puedo hacer lo que usted quiera”
“Yo, Hailey Villarreal, digo que te largues de aquí z%rra venenosa”
Arturo se pone de pie y está pálido.
“¡Ay miren, la modelo estrella resucitó!”
“Mide tus palabras conmigo”
“¿Estás vigilando a tu marido?”, dijo ella burlona.
“¿No estás segura de ti misma?”
Hailey caminó hacia la rubia, Arturo pasó saliva, pero ella pasó de largo hacia Arturo y lo besó. Él se quedó sorprendido pero correspondió el beso de su esposa.
La pegó más a su cuerpo, cómo la extrañaba con locura.
“Te amo monita”, susurró él.
“Y yo te amo más mi amor”.
“Te deseo”.
Se escucha el fuerte portazo que la rubia le dio a la puerta al cerrarla.
Hailey ríe con malicia.
“Monita, qué bella estás”, dijo él excitado, su pantalón le estorba.
“Espera un momento”.
Ella caminó se%y hacia la puerta y le puso seguro, y luego caminó hacia él. Todo se había vuelto una locura en esa oficina, estaban super necesitados los dos, era como si hubiera pasado años, pero la necesidad de sentirse es demasiada.
Así se la pasaron toda la tarde, están desnudos, acostados en el mueble.
“Cierto, ¿Los trillizos?”
“Están bien amor, no te preocupes”.
“¿Dime por qué buscas a una modelo si me tienes a mí?”
“Mi amor, es por los bebés”.
“Los bebés nada cariño, debemos organizarnos, no debemos vivir así, también somos pareja Arturo”.
“Está bien lo que tú digas”.
“Contraté a dos niñeras”.
“¿Qué?”
“¿No dijiste que lo que yo diga Arturo? Además, son profesionales y no quiere decir que no cuidaré de mis hijos. Además amor, quiero ir a hablar con el Señor Stuart, quiero ser su socia”.
“¿En serio?”
“Sí, pero no dejaré de modelar, la verdad amo hacerlo”.
“Estás en todo tu derecho, pero ven, quiero hacerte mía nuevamente”.
“Yo encantada”.
…
10 años después
El tiempo ha pasado.
Hailey tiene ya 38 años y Arturo 45 años, apenas de la edad que tienen aún se conservan y se aman con la misma intensidad.
No hay momento en que ellos demuestren su amor, a pesar de los obstáculos, a pesar de que pueden haber hombres o mujeres más guapos para Hailey, Arturo es el hombre más guapo y para Arturo, Hailey es la mujer más hermosa que llegó a él a cambiar su vida.
“Arturo, es hora mi amor”.
“No sé qué decir cariño, me siento raro, tantos años trabajando y ahora ya no”.
“Estarás de todas maneras observando los negocios cariño, pero ellos harán un buen trabajo”.
“No lo dudo, solo que me preocupa un poco Maksym, es como ambicioso y Charles, hay no sé cariño, yo digo que no están preparados aún”.
“Mi amor, hemos hecho un buen trabajo con ellos, les dedicamos nuestro tiempo. Además, tú lo prometiste, que a sus 19 años tomarían el mando”.
“Bajo mi observación”.
“Bueno, si es así ¿Qué te preocupa?”
“Tienes razón monita, quizás son mis nervios. Porque no vienes aquí y me los quitas”.
“Amor, debemos estar en 10 minutos en la sala, están todos”.
“¿Y qué? Que esperen, apenas tú no me has dado cariñito y cómo quiero verte chupar a mi amiguito”.
“¡Arturo!”, dijo ella roja, aún no deja de sonrojarse y eso le encanta a él.
“Amor, ya estoy vestida y maquillada”.
“Lo puedes volver a hacer, ven cariño ¿Me vas a dejar así?”, ella miró su hombría.
“Arturo, ¿Cómo es que ya está así?”
“Te ves tan se%y con este vestido, lo único que quiero es arrancártelo”.
“No, no Arturo, ni se te ocurra hacerlo”.
“Entonces ven, dame un besito monita”.
Ella asintió y lo besó, retirándose con un beso con lengua que la hizo suspirar.
Él le guiñó un ojo de manera pícara, mordió su labio inferior.
Ella se arrodilló y bajó sus pantalones, para hacerle lo que él tanto quiere. Hailey se erizó al escuchar los gruñidos placenteros de Arturo.
Antes de que llegara al clímax, no dejó que ella siguiera ahí abajo, sino que la ayudó a pararse y la alzó, sentándola en la mesita. Alzó su vestido, hizo a un lado sus pantys y entró en ella sin pensarlo.
“Oh Arturo”.
“Monita, qué rica estás”.
“Más amor, más que… qué rico”.
Él prosiguió hasta que tocaron la puerta. Hailey se exaltó y Arturo con su mano tapó su boca y seguía moviéndose.
“Mamá, papá, los estamos esperando”, dice la voz afuera.
“Hija, en un momento bajamos”.
“No se tarden”.
Arturo se ríe al ver la cara roja como un tomate de Hailey y siguió hasta que ambos llegaron al placer total.
Luego de ello se terminaron de arreglar para bajar juntos tomados de la mano. El largo vestido de Hailey con una abertura en su pierna color rojo y sus altos tacones rojos que hacen relucir su piel blanca. El perfecto traje negro de Arturo.
Al bajar, todos los invitados familiares y cercanos los miran.
“Sean todos bienvenidos, hoy es un día muy importante, el día en el que dejaré a cargo a mi hijo Charles de mi empresa. Le doy las gracias a Dios y a mi bella esposa por haberme dado el privilegio de ser padre. Mis hijos trillizos, estoy contento de que ahora yo podré descansar y confiando en que mi hijo lleve bien las riendas de la empresa”.
“Ahora me queda disfrutar al lado de mi bella esposa, la amo tanto y amo todos los procesos que juntos hemos vivido. Ahora será que mis hijos escriban su propia historia, porque, querida esposa, nos vamos de viaje, es una sorpresa que te tenía”
“Ay amor, qué lindo”, dijo Hailey y todos los miran con ternura, incluso sus hijos.
“Te amo monita, eres el amor de mi vida”.
“Tú el mío Arturo, eres lo mejor que me ha pasado en la vida”.
Ambos se besan, con esa chispa de amor que se refleja en cada uno.
.
.
.
FIN
.
.
.
